sábado, 15 de septiembre de 2007

EL ARTE DE CONTAR HISTORIAS

Escribe Eloy Jauregui
Gabriel García Márquez no sólo inventó Macondo sino que inventó a “Gabo” y patentizó una forma de ser. Macondo inventó a “Gabó” y éste inventó a Gabriel García Márquez quien patentizó una forma distinta de leer. “Gabo” inventó a Gabriel García Márquez y de paso inventó también a Macondo quien reveló una forma novedosa de escribir. La escritura inventó a Gabriel García Márquez quien a su vez describió Macondo y ahí habita “Gabo” como una forma distinta de vivir. Desde aquella vez, ya pasaron 80 años y no 100 de soledad. Faltan 20 para reescribir a “Gabo” y toda la soledad para soportar 100 años más de inventos que no es más que el arte de contar historias ¿Cuáles? Las de Gabriel García Márquez que está hoy de cumpleaños y quiere que no lo frieguen tan tarde porque mañana tiene otra vez que escribir. [E.J.]

Gabriel García Márquez nació en Aracataca el 6 de marzo de 1927 y, aunque estudió derecho, su pasión por la literatura y el periodismo lo llevó, en 1955, a ser corresponsal de 'El Espectador' en Ginebra, París, Roma, Checoslovaquia, Polonia, Ucrania y Rusia. De regreso en América Latina, contrajo matrimonio en Caracas con Mercedes Barcha, y después continuó su periplo en Nueva York y México, país en el que construyó, página a página, 'Cien años de soledad', que fue editada el 5 de junio de 1967 por la editorial Sudamericana. Toda su obra maestra, poblada por los azares del realismo mágico, fue decisiva para que la Academia Sueca le otorgara en 1982 el Premio Nobel de Literatura, y marcó una huella indeleble en la literatura en lengua hispana de todos los tiempos. “Gabo” recibirá un gran homenaje en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebrará en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias del 26 al 29 de marzo.

Con Vargas Llosa a sus espaldas. Antes amigos, hoy conocidos.

Cuando en el año de 1968 arreciaban los vientos de la literatura críptica crecida al amparo de la Nueva Novela francesa y de los últimos codazos de la literatura del absurdo, un escritor y periodista colombiano lograba poner patas arriba la narrativa en lengua española con una novela que venía a recompensar a los pacientes lectores por tanto texto incomprensible y estomagante como habían debido tragar hasta entonces.

'Cien años de soledad' anuncia en su primera edición el regreso de la literatura narrativa, era la apoteosis del arte de contar historias, unas historias tremendas y abracadabrantes en las que había personajes, como Remedios la bella, que ascendían en vida a los cielos, cual si fueran la Virgen, o en la que la sangre de un asesinado se echaba a correr por las calles, como dotada de vida propia, remontando cuestas y muros, para ir a dar cuenta de esa muerte.

"Gabo" con su Premio Nobel

La descripción exuberante del mundo rural de la costa colombiana se convertía en una metáfora de una relación del hombre con el mundo cifrada todavía en clave de leyenda, de mito. La literatura latinoamericana se convertía en buque insignia de la literatura en lengua española y, gracias a ella, los lectores de España nos reencontrábamos con nuestra propia tradición literaria. Porque en la prosa de Gabriel García Márquez, además de la musicalidad del habla colombiana y de la presencia de una naturaleza ubérrima y tremenda, late la antigua sabiduría del Siglo de Oro, su música, su deslumbrante uso de la palabra.

Con 'Cien años de soledad' se pusieron en circulación dos conceptos que fueron acogidos con gran entusiasmo por la totalidad de la crítica. El primero fue el de "literatura del boom", que nombraba el conjunto de autores latinoamericanos que deslumbraban al mundo. El segundo era el "realismo mágico", con el que se pretendía definir la novedosa mezcla de fantasía y realismo que daba forma a buena parte de esa literatura y, en especial, a la de Gabriel García Márquez.

Quizá el personaje de 'Cien años de soledad' que mejor representa esa extraña y fascinante mezcla sea el del gitano Melquíades, quien traía las novedades del progreso a los asombrados habitantes de Macondo. Unas novedades que eran ya antiguallas, como el imán, pero que sonaban a último grito en aquel mundo perdido, y que además tenían siempre algo de prodigio sobrenatural. En el caso del imán, al desenterrar y arrastrar con su poderosa e invisible fuerza las armaduras de los antiguos conquistadores que hasta entonces habían permanecido sepultadas por el tiempo.

La novela de Gabriel García Márquez levantó en su momento recelos y envidias entre algunos escritores de España, pero a la gran mayoría de sus lectores nos reconcilió con nuestra lengua y su prestigio devolvió un indudable protagonismo internacional a la literatura escrita en español. No es raro que fuera en la figura de su autor que se premiara con el Premio Nobel aquel 'boom' literario.

El canon occidental y las 20

Recién escogida como una de las 20 mejores novelas de la historia, 'Cien años de soledad' cumple años y su autor también. Las Academias de la Lengua han preparado una edición popular de la obra de Gabriel García Márquez, que ha sido revisada por el propio autor y que cuenta con introducciones y estudios de Carlos Fuentes, Vargas Llosa, Álvaro Mutis y Claudio Guillén.

La obra, que para Latinoamérica costará 11 dólares [38 Nuevos Soles], se presentará en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebrará del 26 al 29 de marzo en Cartagena de Indias. Con esta publicación, las Academias se suman al homenaje que el escritor colombiano recibirá en ese congreso, dado que hoy 6 de marzo cumple 80 años y hace 40 que publicó 'Cien años de soledad' y hace 25 que recibió el Premio Nobel de Literatura.

La idea partió de la Academia Colombiana de la Lengua y tiene un claro precedente en la que la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua hicieron del Quijote con motivo de su IV centenario en 2005. La "extraordinaria acogida" que ha tenido la edición del Quijote en los dos años en que ha estado en circulación (se han vendido 2,6 millones de ejemplares, y de ellos, 2,1 millones en América), ha llevado a las Academias a "proyectar una serie de ediciones conmemorativas ocasionales, y de circulación limitada, de los grandes clásicos hispánicos de todos los tiempos", se añade en la nota.

En el caso de 'Cien años de soledad', el interés del trabajo preparatorio se ha centrado en el texto de la novela. Para ello se han examinado "todos los fragmentos publicados con anterioridad a la primera edición", y así se puede comprobar con claridad "el trabajo primoroso que García Márquez realiza hasta el último momento para dar con el término preciso, el mimo con que cuida la gramática, y su esfuerzo por lograr la expresión más rica en sugerencias", indica en una nota la Real Academia Española.

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